Mi pastor alemán

 Mi pastor alemán se ha ido.

Los catorce años y medio que vivió con nosotros llegaron a su fin este 14 de septiembre pasado, sus ojos dejaron de brillar, apagándose la luz de la vida, una vida cargada de cariño mutuo, de infinidad de travesuras y de momentos inolvidables.

Don Ilyon
Ilyon, un gran señor.

Mi pastorcito lindo, Ilyon, la vida nos hizo el regalo de tenerte y de disfrutarte, pero inexorablemente los años se amontonaron y te hiciste viejo, y con la vejez llegó el final, y con él nacieron lágrimas sin fin, dejándonos encogido el corazón de tanto como duele tu ausencia.

No estamos triste, estamos lo siguiente, pero a la vez nos sentimos bien porque más no pudimos hacer por ti; te fuiste sabiéndonos a tu lado, entre caricias y besos, y estoy segura que allá en el cielo un nuevo lucero ha nacido.

 

Mi perro y mi gata
Ilyon y Lúa

Nuestro pequeño Ily fuiste un gran perro, nuestro perro, te quisimos y te querremos siempre, y a pesar de la tristeza inmensa por tu pérdida, mil veces volveríamos a esa agencia de transporte en la que metido en una jaula esperabas expectante con la carita llena de miedo y también de curiosidad lo que el destino te tuviera reservado.

 

Ya prometía
Ilyon con unos tres meses y medio

¡Y entonces llegamos nosotros! La familia que te iba a cuidar y a querer hasta el final. Tú no lo sabías pero fuimos lo mejor que te pudo pasar en la vida, porque podrías haber encontrado alguien igual, pero nunca mejor.

Y hoy, que la casa está silenciosa y vacía, hoy que tenemos el ánimo por lo suelos porque se nos fue el miembro más interactivo e intenso, ese que condicionó tantos momentos de nuestras vidas, hoy, sé que volveríamos a por ti de nuevo sin pensarlo dos veces; pero nos tendremos que conformar con buscar a ese nuevo lucero, e imaginar que tú estás allí.

 

 

 

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8 Comentarios

  1. Clara 19 de septiembre de 2016 at 3:50

    QUE hermoso que lo expreses todo lo que te dio este magnifico ser, y te entiendo perfectamente, yo tuve uno igual se llamo LOBO, y hasta ahora no lo olvido, lo recuerdo y pienso que esta cerca de mi, era igualito a tu perro.

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    1. Pilar Serrano 20 de septiembre de 2016 at 8:59

      Muchas gracias, pues sí, el recuerdo siempre quedará y mientras exista no se habrán ido del todo. Un abrazo.

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  2. María José Luque Fernández 19 de septiembre de 2016 at 16:17

    Son un miembro más de la familia, se les quiere tanto y se les añora cuando no están. Piensa en los lindos momentos que te dejo. Besos muchos Pilar !!!

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  3. Erika Martin 19 de septiembre de 2016 at 18:57

    Pilar,
    lo siento muchísimo. Se les quiere como a un hijo más y su pérdida es dolorosa.
    Te mando muchos ánimos y abrazo muy fuerte

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  4. Víctor Ruiz 28 de septiembre de 2016 at 22:28

    Entiendo la tristeza por esta pérdida, pero como lo mencionas en tu artículo, siempre que en vida demos lo mejor que podamos a ese ser tan querido, no queda otra que disfrutar de esos recuerdos.

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