El origen de la ciudad de Jerez de la Frontera viene de la forma árabe Sherish.
Cuando el reino de Castilla conquista la ciudad, esta pasa a llamarse Xerez, ya que era una regla de la época cambiar el fonema s (similar la sh inglesa), por el grafema X, propio del castellano medieval, como ocurrió con México o Texas.
Al poco tiempo se le añadiría de la Frontera por encontrarse en la frontera con el reino de Granada y ser un lugar donde las escaramuzas eran frecuentes.
Al terminar la Reconquista, a partir de 1492 pierde su condición de ciudad fronteriza, pero no su denominación.
A partir del siglo XVI Xerez irá evolucionando hasta convertirse en Jerez; aunque aquella forma sigue influyendo en la denominación que se le da a su vino en diferentes idiomas, portugués y gallego, xerez , en catalán xerès, en inglés sherry, en francés xérès y en italiano xeres.
El gentilicio de sus habitantes es jerezano y jerezana.