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Vidas enjauladas

Vidas enjauladas

Por el 13 de septiembre de 2015 en Apuntes con 4 Comentarios

Vidas enjauladas son las de esas personas que como pajarillos renunciaron a volar alto y libre con sus alas al viento, conformándose a vivir a ras del suelo, donde el aire es denso e irrespirable en muchas ocasiones.

Gente que por no arriesgar se resigna a permanecer entre barrotes, encadenada a ellos por los grilletes de las costumbres y las tradiciones mal entendidas, impidiéndoles moverse más que de un rincón a otro de sus jaulas; cuadriculados y aburridos, que solo ven con la razón que les otorga la intolerancia  y las cuatro esquinas de esa pajarera que les da cobijo, siendo incapaces de mirar un poco más allá, quizá por miedo a perder la comodidad y la seguridad que creen que tienen, y olvidándose de mirar las estrellas.

Lo peor de estas personas tristes y normalmente llenas de prejuicios, es que no saben que lo son, no se dan cuenta de ser unos mustios canarios encerrados entre varillas, seres apocados y encogidos envueltos en los miedos obsoletos y en las ideas rancias, conformándose con cantar unas pocas veces al día, y creyendo que por ello son libres.

Ni siquiera ven la necesidad de escapar cuando pueden, porque no conocen más mundo que ese, y tampoco quieren conocerlo. Hasta la brisa que sopla fuera les asusta, además de no comprender en absoluto a aquellos que no se conforman con vivir enjaulados.

Para ellos, los verdaderos barrotes son sus mentes estrechas, incapaces de aceptar los cambios y sobre todo de admitir esas nuevas ideas que fluyen inevitablemente, arrastrando con ellas filosofías y pensamientos diferentes a los suyos.

Pequeños pájaros encerrados en si mismos, que prefieren la pequeña jaula segura y caduca al aire fresco que se respira fuera de ella, el par de palos ridículos donde apoyarse, antes que el árbol frondoso y alto donde refugiarse,  y por supuesto, el alpiste que nunca falta en el pequeño comedero, antes de aquella hormiga o esa jugosa hoja que espera paciente a que se decida a ir a por ella.

¡Pobres prisioneros, esclavos e infelices!  Ni siquiera saben que lo son, permitiéndose el lujo de criticar el vuelo de aquellos que libres llegan a la copa alta del árbol.

 

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4 Comentarios

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  1. Angela dice:

    !Verdad triste vida la del canario en su jaula de oro! Pero a otros los acontecimientos de su camino por la vida, tal vez, lo llevô a preferir la carcel donde tiene comida,lecho y techo.!No podemos poner a todos en la misma bolsa de prejuicios! Creo que cada uno tiene sus motivos para actuar de esa manera.No los justifico, trato de entenderlos,nada màs.

  2. Marijose dice:

    Volar siempre, extender las alas y recoger en el vuelo tus sueños… Buen post Pilar.

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