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La rosa

La rosa

Por el 4 de octubre de 2018 en Apuntes con No comentarios

La rosa mecida por el viento contemplaba al mundo desde su pedestal, sola siempre sola.

Unos no se acercaban por envidia y otros por cobardía, el resultado una reina sola en su trono.

A ninguna mirada le era indiferente, casi todos los ojos quedaban asombrados de tanta belleza, pero paradójicamente, a la hora de elegir preferían una simple amapola  o la sencillez de una margarita.

Ella era demasiado exquisita, como exquisito su perfume y perfecto su color; la envidia de todas las flores, el deseo de muchos y el imposible de casi todos.

La rosa se sabía la mejor, de ahí, su mirada altiva y su porte orgulloso. En la distancia se dejaba admirar displicente y fría, siempre dispuesta a disuadir con sus espinas a aquella mano que osara acariciarla.

Ella lo sabía aun no reconociéndolo, que aunque inalcanzable, era flor de pocos días, vulnerable a cualquier caricia, porque en unos instantes se habría deshecho entre los dedos atrevidos de aquel que la tocara.

Luego, como en un suspiro será olvidada, porque siempre habrá otras rosas…

La vida corta y el tiempo cruel son el castigo a tanta belleza.

 

 

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