Buscar

El espejo

El espejo

Por el 2 de junio de 2015 en Apuntes con 4 Comentarios

Al pasar por delante del espejo vio su reflejo moverse a la velocidad del viento, de la misma manera que lo hacía desde hace tiempo, rápido para no verse, para no caer en la tentación de acercar su rostro a él y descubrir las huellas que cada cumpleaños iba dejando en su piel.

Pero hoy no sabe si por valentía o curiosidad, sus piernas se detuvieron en seco y dando un paso atrás se plantó delante del más grande de los indiscretos, ese descarado que todo lo cuenta y todo lo ve.

De lejos no estaba mal, de perfil…bueno, algo si había cambiado su cuerpo, aunque no demasiado pensó… Después, echando mano de su coraje dio un par de pasos hacia adelante, con la cabeza alta y mirándolo de frente fue sintiendo como su orgullo hacía acto de presencia ante aquel acusador de ese tiempo que inexorablemente pasa.

Se sintió satisfecha, le gustó contemplar su cuerpo semidesnudo, y mientras se iba vistiendo fue su alma la que quedó a merced del espejo, y sin poderlo evitar la vio reflejada ante ella.

Sensaciones, sentimientos, errores, aciertos, recuerdos, lágrimas, ilusiones y desesperanzas todo quedó reflejado en el espejo y fue en ese instante cuando descubrió que es mucho más fácil desnudar nuestro cuerpo y observarlo ante un espejo, que despojarnos de las vestiduras del alma.

Share on Facebook0Share on Google+0Tweet about this on Twitter

4 Comentarios

Trackback URL | Comentarios Feed RSS

  1. Marina dice:

    Sí, eso mismo pienso yo, desnudar el cuerpo es cuestión de pocos minutos, pero desnudar el alma es más laborioso. Ir descubriendo su contenido se alarga en el tiempo. Un sensacional relato, Pilar. Abrazos todos.

Publica un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Subir